*** MEMORY DUMP ***

- Eres lo que escuchas -

La taza de café que marca el inicio de otro clásico día de rutina en el trabajo, sin mucho que hacer, sólo escuchar música, leer, hurgarse la nariz de los recuerdos…

Escucho toda esa música elegida por ti (para mi) y en algunas canciones te imagino bailando, sonriendo, cantando, siendo feliz. Me gustaría que estuvieras aquí al lado para explicarme cada una. Generalmente las canciones que nos gustan y presumimos a los demas tienen una historia, son especiales por algo.  A veces sólo nos gustan y ya. Pero al final todas tiene su carga de memorias. Al final todas son una pequeña parte de lo que somos hoy.

- Saciedad -

Soy de los que se clavan tanto con todo lo que les gusta que pueden llegar a desgastarlo hasta el aburrimiento. Respirar, probar, morder, tragar, atragantarse, saborearlo, devorarlo, digerirlo, transpirarlo, compararlo, aprehenderlo y aprenderlo, hacerlo parte de mi, llegar a su esencia. Soy del tipo que puede repetir una canción todo el día, toda la semana y escuchar esa sola canción sin notar la existencia de lo demás, como si fuera lo único necesario. Luego se me pasa y la canción se va al montón junto con las demás, a formar parte de esa colección desorganizada que es el soundtrack de lo que me pasa.

Contigo nunca fue así, nunca pude tenerte siempre que quise, cuando quise. Te mantuviste elegantemente disponible a tu voluntad, me diste espacio, de modo que nunca me aburrí, nunca sentí esa flojera de buscarte al día siguiente. Nunca pude sentir esa  saciedad. Nunca llegué a conocer tu escencia.

Y esa es tal vez la causa de este dolor.

- MELANCHOLIA -

Hubo aquella vez que me soltaron un nada clásico: “no eres tú, es mi prima” y algo que iba bien se fue al caño de un día para otro sólo porque la prima me había visto primero y la otra pocos huevos no quiso echarse ese tiro.

La siguiente vez una relación-no-relación que estaba muy cómoda y a gusto, para ambos. Y de repente un “Ah, ¿no te había dicho? Me voy a casar”.

Hubo otra donde huí. Cuando tú eres el que no quiere más compromiso, el que pone ojos de plato y distancia de por medio cuando escucha un “¿Te imaginas despertar siempre así, juntos?”.

En otra, ambos dejamos perderlo todo. Nadie llamó a la otra persona. Tácito.

Y ahora tú. “No te quiero lastimar”.

the lost redhead was just another smash in a lifelong loss ...

- Easy come, easy go -

Hay cosas que te son sencillas, programar por ejemplo. Resolver un problema del mundo real, ponerlo en líneas de código que entienda la máquina y hacer que trabaje para ti. Y así el álgebra, el trabajo… Cosas a las que por ser fáciles no les das su justo valor.

Y esa es mi historia.

Todo en la vida se me ha dado tan fácil, como caído del cielo, prácticamanente nunca me he tenido que esforzar por obtener algo. Y es por eso que no sé pelear por lo que quiero. Es por eso que soy de los sufren mucho cuando pierden algo pero no sabe que hacer para recuperarlo.

- Perversiones -

Pude hacer de ti mi fetiche. Aunque la verdad no me imagino que hubiera pasado de aceptar convertirte en la personificación de mis fantasías y mis sueños.

- epílogo -

Ojalá la vida no fuera tan complicada como para estar juntos a pesar de todo. A pesar de ti y de mi.

Me doy cuenta (de nuevo) que soy perfectamente olvidable, desechable, prescindible.

Gracias por la lección de humildad.

3 // comentarios:

RoS dijo...

Chale,

¿por qué uno cuando está más de la chingada es cuando mejor escribe?


¡Qué postazaso!


=)

Prox! dijo...

Snif. Desde ya, mi post favorito.

Javes Beatrice dijo...

ay güero! no manche se sintio la vibra